Empresas

Aplicar la prueba ácida en las empresas ¿Cómo se calcula?

Prueba Ácida

La prueba ácida es un indicador que permite determinar exactamente si una empresa tiene un nivel aceptable de activos líquidos en un corto plazo, con el objeto de saldar todas sus deudas y compromisos adquiridos. A menudo suele compararse con la razón circulante, pero es mucho más confiable debido a que no toma en cuenta el inventario.

En líneas generales, este método establece semejanzas entre todos los activos y los pasivos a corto plazo. De este modo, se aplica con la finalidad de medir si una compañía tiene a su alcance los recursos necesarios para cancelar todas sus obligaciones.

Al consultar sobre cuáles son los efectos de no tener liquidez en una empresa luego de verificar la prueba ácida, encontrarás que se eleva el riesgo por incumplimiento exponencialmente. Obviamente, ninguna empresa quiere dañar su reputación, por ello antes de tomar decisiones, reciben la orientación de sus asesores financieros.

Cuando todos aquellos activos tienen liquidez incierta, el escenario es menos  provechoso. Ocurre, por ejemplo, con el inventario, en vista de que probablemente sus artículos tarden un poco más en convertirse en efectivo, por tal razón no se puede comparar con los pasivos circulantes.

Los ejercicios de prueba ácida se practican para analizar detenidamente el panorama económico de las empresas que manejan inventarios grandes, tal es el caso del comercio minorista y del sector dedicado a la manufactura de productos.

¿Qué permite la liquidez ácida?

Al saber hasta qué punto una empresa puede ser responsable y responder a tiempo por el pago de sus deudas, este método que indica el grado de liquidez a corto plazo es una de las modalidades más conservadoras, comparativamente con otros indicadores como el capital de trabajo o la relación circulante.

A pesar de que son fórmulas muy parecidas, una prueba ácida es más exhaustiva al momento de determinar la capacidad de la organización para proceder con  el pago de sus pasivos. Al prescindir de los activos circulantes, a excepción de los líquidos, se evalúan los resultados. Evidentemente, el inventario queda por fuera porque no es tan sencillo que se transforme en efectivo y muchos clientes optan por efectuar sus compras a crédito.

Cuando lo que arroja es inferior a lo acumulado en el capital de trabajo, quiere decir que los activos circulantes están sujetos, en su mayoría, al inventario. Vale acotar que no necesariamente es algo negativo, debido a que algunas compañías dependen sólo de su inventario. Tal es el caso de las tiendas minoristas, cuya prueba ácida es baja pero no se encuentran en riesgo de cierre.

Si el valor del indicador es mayor a 1, significa que es alto y que la empresa se encuentra en pleno auge, con la consolidación de sus operaciones comerciales. De esta forma, convierte con inmediatez en efectivo todas las cuentas por cobrar, incrementando la capacidad de pagar con facilidad todas sus deudas y obligaciones.

liquidez acida

Ciertamente, es común la rotación del inventario y la conversión rápida del efectivo. Mientras más alta sea la relación, más es la solidez financiera que se alcanza a corto plazo. Empíricamente, está demostrado que una empresa cuyo valor de prueba ácida es mayor a 1, es capaz de cumplir a tiempo con todos sus compromisos en materia de pasivos.

La disponibilidad del efectivo es trascendental para poder saldar todas las cuentas que se tengan por pagar, incluyendo las facturas y los gastos por concepto de intereses. No obstante, es esencial verificar toda la dinámica de la empresa, en visto de que en ciertos casos, se acumula el efectivo y permanece inactivo en vez de reinvertirse y retornar a sus accionistas, por lo cual no se trabaja proactivamente.

Por otro lado, si el valor del indicador es menor a 1, la compañía no cuenta con los activos líquidos suficientes para proceder con el pago de los pasivos circulantes. Por ende, deben mantener la cautela, ya que es probable que al excederse con los apalancamientos, presenten serios problemas para elevar o mantener la continuidad de la fuerza de ventas. También puede implicar que las organizaciones sean lentas para iniciar la cobranza o pagan sus facturas muy rápido.

¿Cómo se calcula la prueba ácida?

Lo ideal es que el resultado arroje equilibrio de 1:1. Si no es así, necesitará que sus activos se conviertan en efectivo lo más rápido posible. Para proceder con dicho cálculo, se aplica la fórmula:

(Efectivo + cuentas por cobrar + inversiones a corto plazo) / pasivo circulante

Su finalidad, es tener una visión más realista de todos los activos líquidos que forman parte de la empresa. Indudablemente, es importante que se incluya todo el efectivo y su equivalente, sin dejar a un lado las inversiones ni las cuentas por cobrar.

Así mismo, también se puede iniciar el cálculo abarcando los activos circulantes y restando los activos no líquidos. Acá entra el inventario, los activos por impuestos diferidos, los anticipos a proveedores y todo lo que aparezca en el balance general de la empresa como un activo.

El tiempo no es un factor determinante en una prueba ácida deudores, pero deben incluirse absolutamente todos los pasivos circulantes, es decir, todas las deudas que se vencen en un año. Hay que tomar ciertas precauciones en los casos de empresas cuyas deudas están próximas a su periodo de vencimiento, pero las cuentas por cobrar aún tardan en recuperarse. La inestabilidad es una amenaza, así que deberán tomarse los correctivos pertinentes.

Es usual que este indicador también reciba la denominación de razón rápida, prueba de ácido o liquidez seca. Las empresas cuyas cuentas por cobrar sean lentas –por ejemplo, en la industria de la construcción- deben exceptuarlas del cálculo e incluir solamente el efectivo y las inversiones que sean temporales.

En síntesis, todas las empresas miden su capacidad de pago con este indicador financiero que arroja de inmediato la liquidez, de modo que se pueda determinar con qué recursos se cuenta para la cobertura de los pasivos a corto plazo. Es prudente que se manejen planes alternos en caso de que los acreedores soliciten antes su pago, a fin de que se evite al máximo recurrir a los préstamos.

La liquidez radica en mantener el dinamismo en las actividades comerciales, sin depender exclusivamente del inventario, con el propósito de evitar el estancamiento, ya que no tiene ningún sentido tener un dinero acumulado en el banco cuando se le puede sacar provecho con alguna inversión para obtener más ganancias.

5/5 (1 Review)

Dejar un comentario