Facturación

¿Cuál es mi domicilio fiscal? Significado y Características

que es el domicilio fiscal

Este país es característico por su burocracia que permite vivir con total tranquilidad, resulta necesario empaparse de todos los procesos y documentos que se involucran a la hora de hacer un trámite, sea de la índole que sea. A veces, estos protocolos son necesarios, la mayoría innecesarios, pero, así no nos guste debemos cumplir con la ley y hacerlo a sabiendas de su motivo y origen. En el presente artículo se explicará a fondo uno de los requisitos fundamentales si queremos emprender un negocio y que usaremos ante cualquier declaración y por supuesto, facturación. Se trata del domicilio fiscal, el cual, siempre genera dudas en los nuevos empresarios y emprendedores.

Este es  uno de los datos más importantes a la hora de hacer trámites económicos, pues este, señala la dirección en la cual podremos localizar al tributario. Generalmente, es el lugar de trabajo en donde llegan todas las notificaciones de índole fiscal y deberá aparecer en cualquier ejercicio económico, como la compraventa de un bien o servicio, o la declaración de impuestos ante Hacienda.

El motivo por lo que este documento existe, es establecer un sistema fiscal confiable y aplicable, además, representar la oficina tributaria del contribuyente a la cual, le llegarán todas las notificaciones relacionadas con trámites económicos. En otras palabras, es el lugar físico vinculado al tributario en donde radican todos los procedimientos administrativos y, por supuesto, el control fiscal.

Cómo determinar cuál es mi domicilio fiscal

Hay ocasiones donde la Ley deja vacíos o no se entiende muy bien su contenido. Este no es el caso, pues el artículo número 48 de la Ley General Tributaria, nos presenta claramente los diferentes casos para los cuales aplica el domicilio fiscal. Brevemente, nos explica que las personas naturales o físicas, precisarán como domicilio su dirección de residencia habitual, aunque, si esta persona realiza constantemente actividades económicas, podrá indicar ante Hacienda el lugar donde las realiza como su dirección fiscal.

Por el contrario, si se trata de personas jurídicas o entidades que están residenciadas dentro del territorio español, este será el domicilio social, siempre y cuando, la actividad económica está centralizado en la misma dirección. De no ser el caso, o de poseer diferentes sucursales, la dirección fiscal será aquel lugar donde se mueva el mayor número de valor monetario.

Las personas que sean jurídicas o entidades que no estén operando dentro de las fronteras españolas, tendrán su domicilio en España, con las siguientes particularidades: se tomará como dirección fiscal aquel lugar donde realicen la mayor cantidad de gestiones administrativos en dirección a sus negocios particulares, de poseer varios se tomará el sitio donde haya más actividad económica. También aplica a personas en el exterior que generan ganancias a partir de bienes inmuebles. La dirección de tal bien será la dirección fiscal. En casos que ocurran fuera de los ya presentados, la ley dictamina que el domicilio será el del responsable con el que se hagan las operaciones económicas con mayor frecuencia.

Toda esta información deberá ser presentada ante hacienda basada en el modelo 036 de declaración censal. Aplica para personas físicas, profesionales, empresarios o personas jurídicas y entidades. En caso de que se trate de una entidad en el extranjero y no se pueda determinar un domicilio fijo dentro del territorio español, deberá contar con un representante interno y el domicilio fiscal será la dirección donde este operador opere sus actividades económicas con mayor valor y frecuencia.  

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¿Domicilio Social es el mismo Domicilio Fiscal?

En los párrafos anteriores se explicó que bajo ciertas circunstancias puede coincidir, sin embargo, no es la regla, ya que se trata de dos documentos totalmente distintos y creados para fines ajenos. Cuando se habla de domicilio social automáticamente debemos pensar en empresas y sociedades organizadas, pues sólo allí, existe domicilio social y este es el que figura al momento de registrarse formalmente ante un notario. Según la Ley de Sociedades de Capital, en su artículo número 09, nos dice que aquellas sociedades que laboren dentro del territorio español y que posean un capital común, fijarán su domicilio social en el lugar en que se halle el centro de su administración y dirección. En otras palabras, el domicilio social será la dirección donde esté ubicada la sede principal de la empresa que tenga vida dentro de España. En caso de necesitar una modificación a esta, deberá hacerse por medio de una escritura pública ante un notario, para luego, presentarla ante el Registro Mercantil.

Por otro lado, y como se explicó al inicio del artículo, el domicilio fiscal es aquel lugar de localización obligado del tributario en sus relaciones con la administración pública. Este documento lo deben de tener todas aquellas personas o entes que deban efectuar operaciones económicas con frecuencia y declararlas luego, ante Hacienda. La principal diferencia es que el domicilio social solo tiene cabida para sociedades conformadas (empresas) y esta dirección la deben poseer todos. Además, los procedimientos para obtenerlos son totalmente distintos, porque el registro del domicilio social se hace ante un notario, mientras que el domicilio sólo es necesario rellenar el Modelo 036. Las sociedades deben poseer ambos documentos y a veces, coincide su dirección.

¿La dirección fiscal debe aparecer en la facturación?

Es una pregunta habitual, ya que se tienen varios datos y si no conocemos la normativa expuesta por la Ley, se podría caer en imprudencias. Recordemos, que la factura es un documento fiscal que pretende exponer todos los datos vinculados a la negociación que se quiere realizar. En ella aparecen datos básicos de ambas partes, como los productos o servicios a vender, así como los impuestos a debatir, entre otros. Es de suma importancia que la factura posea la dirección fiscal de quien la emite, pues así lo dictamina el reglamento de facturación en su artículo número 06. Si se trata de una empresa o entidad corporativa, el domicilio que aparecerá en la factura, deberá ser aquel donde resida su principal actividad laboral.

¿Qué ocurre si soy autónomo? ¿Necesito una dirección fiscal?

Vivimos en una era donde las redes y la tecnología están achicando las distancias y cada vez, las experiencias se viven de forma más personal. El trabajo, está sufriendo cambios y a medida que pasa el tiempo, aumenta el número de freelances (autónomos). En gobierno está al tanto de ello, y es por eso que las leyes aplicadas en estos casos, han venido en aumento con el pasar de los años. En la actualidad, los autónomos están obligados a declarar, elaborar facturas ante cualquier servicio ofrecido o venta realizada y en definitiva, pagar los impuestos propios de su autonomía. Por tales motivos, es obligatorio que tenga domicilio fiscal e indicarlo en cada factura (además se recomienda llevar un pequeño libro diario contable para facilitar las declaraciones tributarias). Este domicilio, será el sitio donde se deban recibir las notificaciones tributarias y, en caso de autónomos, que trabajen desde su propia casa, será la misma dirección de habitación. Es importante aclarar, que ninguno de los datos mínimos que exige la ley ante la facturación, debe quedar en blanco, por esta razón, es necesario hacer las diligencias pertinentes antes de elaborar una factura y caer en improvisaciones.

cambio de domicilio fiscal

¿Se puede cambiar el domicilio Fiscal?

Absolutamente, y el gobierno está siempre encantado de que les informemos de todos los movimientos a la brevedad posible, debe ser así y es importante entender que estas acciones previenen actividades ilícitas. Partiendo de allí, toda mudanza o movimiento administrativo debe ser informado a Hacienda.

Para cambiar esa información nos apoyamos nuevamente en el artículo 48 de la Ley General Tributaria. Pero, si no tenemos mucho tiempo, basta saber que si somos personas físicas que no realizamos actividades empresariales o profesionales con alta frecuencia, bastará con declarar ante Hacienda bajo el modelo 030, indicando la nueva dirección y los datos pertinentes de manera similar a como se realizó en la primera instancia. En caso de tratarse de personas jurídicas o entes empresariales, el procedimiento es similar sólo que el proceso incluirá la declaración del modelo 036. Ambos caminos son de suma simpleza y no debería haber problema alguno en realizarlos.

En conclusión, el domicilio es uno de tantos documentos legales que se debe tener al día si queremos hacer actividad económica y estar solventes ante la Ley. Este domicilio no es más que una dirección a la cual le llegarán las notificaciones respectivas a fines tributarios y administrativos. Es necesario indicarlo en las facturas a menos que se trate de una dirección fiscal local, que en la mayoría de los casos coincide. Este documento no se debe confundir con el domicilio social pues este último, solo aplica para sociedades formadas con fines capitalistas (empresas). Estas sociedades deberán poseer ambos documentos y presentarlos ante todo trámite que lo exija. Las personas que trabajan de forma autónoma no están exentas del mismo, ya que su actividad requiere facturación y por tanto, declaración de impuestos. Se trata de un trámite sencillo y fácil de actualizar en caso de mudanza. No hay motivo por el cual dejarlo a la deriva.

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